Con el pie le aplasta
Patada en la espalda
un yunque sobre ella,
la agonía se arrastra,
su cabeza no levanta.
Gime, escupe rabia,
hambre y sangre llora.
Mirando a otro lado
la realidad le ignoria.
El suelo en su mirada,
el rostro desgarrado,
la boca bien sellada,
el grito en su garganta.
Las manos atadas
mas para él trabajan.
Su sonrisa raptada
y su alma envenenada.
Sentado allá arriba,
medalla en su solapa,
con la mano ‘ayuda’,
con el pie le aplasta.