Xenofobia

Basta de cederles opinión, basta de aguantar al xenófobo.
El discurso del sistema un blanco fácil crea.
La ignorancia, desde arriba, es bien agradecida.
La lucha del obrero ya no es contra el rico,
el pobre tiene al pobre como enemigo.
Martillea día a día su retórica alarmista,
maniqueísmo interesado al impune en su despacho.
Las voces reaccionarias y sus medios hoy se alzan:
“La clase ya no existe”, el miedo es el que manda.
El hambre y la sed del expolio escapan.
Occidente es el destino, la vergüenza aguarda.
Las trincheras del odio ya están preparadas,
retales humanos en ellas se ensartan.

Porque no hay derecho a que quien tiene voz la utilice para negar derechos.
Porque huyen de la miseria y no se plantea quién crea esa miseria.
“Efecto llamada”, “avalancha”, “invasión”, generan rechazo y marginación.